En un fallo considerado histórico por la comunidad de Cerro Amarillo, la Comisión de Evaluación Ambiental (COEVA) del Biobío invalidó este martes 2 de septiembre, por una votación de 10 a 1, la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) del proyecto inmobiliario “Edificio Lincoyán”, cuestionado por sus impactos urbanos y ambientales.
La iniciativa contemplaba una torre de 24 pisos y 342 departamentos en un área que los vecinos consideran saturada. La invalidación se basó en serias irregularidades técnicas y legales, denunciadas mediante un Recurso de Invalidación presentado por la Junta de Vecinos N°7 de Cerro Amarillo y la Municipalidad de Concepción.
José Sepúlveda, presidente de la Junta de Vecinos, celebró el resultado como un triunfo ciudadano: “Esta es una victoria de la comunidad organizada frente a una empresa con un historial cuestionable que intentó imponer un proyecto con una Declaración llena de información manipulada. El trabajo mancomunado y serio da frutos. Llamamos a otras comunidades a no bajar los brazos, porque la clave para defender nuestros barrios es la organización”.
El abogado de la comunidad y de la ONG Defensa Ambiental, Francisco Astorga, detalló los fundamentos de la anulación: “El proyecto fue evaluado de manera ilegal. Demostramos un defectuoso levantamiento de información primaria, un estudio de sombras inadecuado que dejaba a familias con menos de 1,5 horas de sol al día, además de modelaciones de tráfico y contaminación con errores graves. La COEVA actuó en derecho al reconocer que la aprobación original se basó en antecedentes insuficientes y viciados”.
Carlos Alvear, del comité “No a la Torre Lincoyán”, subrayó la magnitud de la batalla: “Como vecinos enfrentamos a un poderoso grupo económico con el respaldo jurídico del estudio Moreno Sáez y Avilés, donde participa el excontralor Jorge Bermúdez. Aun así, logramos demostrar que los parámetros de levantamiento de información primaria fueron vulnerados, ignorando a los directamente afectados. Este caso sienta un precedente para que las empresas comprendan que los proyectos deben hacerse bien, respetando a las comunidades”.
La participación de un equipo legal de alto nivel, afirman los vecinos, confirma la relevancia que la inmobiliaria otorga a la concreción de la obra.
En este nuevo escenario, la Junta de Vecinos de Cerro Amarillo y el comité ciudadano llamaron a los residentes a mantenerse informados y organizados, anticipando que la disputa podría trasladarse a tribunales: “Estamos preparados para derrotar jurídicamente, en caso de ser necesario, al proyecto Torre Lincoyán”.
Si bien la inmobiliaria tiene la opción de apelar ante el Tribunal Ambiental de Valdivia, la comunidad de Cerro Amarillo manifestó que se mantendrá firme en la defensa de su barrio.
